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Unos 150 representantes de la Iglesia de los países europeos, de Brasil
y de la India han sido invitados al congreso de Freising, Alemania. Una
Pastoral de los Emigrantes e Itinerantes que organiza el VI Congreso
Mundial de Pastoral de los Gitanos, en colaboración con la Conferencia
Episcopal Alemana, sobre el tema “Los jóvenes gitanos, su lugar en la
Iglesia y en el mundo”. |
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El
evento se estará celebrando del 1 al 4 de septiembre, y por primera vez
estarán presentes delegaciones de Chile, Filipinas e Indonesia.
Veinticinco de estos países han creado una oficina especial de pastoral
de los gitanos.
Los participantes se proponen analizar “las necesidades espirituales y
materiales de los jóvenes gitanos, para denunciar situaciones de
desventaja que pesan objetivamente sobre ellos y remediarlas, y poder a
continuación encontrar los medios más adecuados para apoyar su promoción
humana y religiosa, y finalmente favorecer una mayor participación en
los proyectos, decisiones y actividades que les conciernen”.
Nicolae Gheorghe, antiguo consultor de la OSCE-ODIHR sobre cuestiones
relativas a los Rom y Sinti, así como María Belén Carrera Maya,
misionera española, presentarán las posibilidades educativas,
profesionales, políticas y de colaboración con las instituciones
eclesiales y civiles.
Se calcula que hay un total de 36 millones de gitanos en Europa, en
América y en algunos países de Asia. Se estima que 18 millones de ellos
viven en India, que sería su tierra de origen. Y según el Consejo de
Europa, su presencia –sobre todo en el Este del continente- se calcula
entre 9 a 12 millones de gitanos. Serían un millón en Estados Unidos.
Son descendientes de diferentes etnias como los Rom, los Sinti, los
Manousche, los Kalé, los Yéniches y los Xoraxané.
Gitanos exterminados en Alemania
El pueblo judío no fue la única raza víctima de la masacre que Hitler.
Los nazis calificaron a los gitanos como una raza foránea que atentaba
contra la pureza racial germánica. En 1937, comenzaron a analizar a los
gitanos, tratando de establecer una relación entre la su genética y
criminalidad.
Los investigadores recomendaron que debían ser llevados a los campos de
concentración para hacerlos trabajar en fábricas de ladrillos,
aserraderos, cavando canales de irrigación para impedir que se
reproduciesen. Estas medidas estaban destinadas especialmente para los
“mestizos” gitanos que según los estudios de los alemanes era los peores
criminales y los más ociosos. El instituto aseguraba que solo un 10 por
ciento de los gitanos que poplaban Alemania eran “puros” justificando
así la persecución del 90 por ciento restante.
Se estima que, entre 1937 y 1944, se mataron entre medio millón y millón
y medio de gitanos. Solo en Auschwitz-Birk murieron mas de veinte mil
gitanos. Y en un solo día, el 3 de agosto de 1944, los últimos 2.897
habitantes de las barracas gitanas de Auschwitz, incluyendo mujeres y
niños, dejaron para siempre de cantar y darse entusiasmo. De los ocho
mil gitanos de Bohemia y Moravia, solo 600 sobrevivieron.
La Biblia y los gitanos
El Nuevo Testamento ha sido traducido en romané, un idioma que hablan
miles de miembros de esta etnia en el mundo, por la Sociedad Bíblica
Chilena, la Sociedad Bíblica de Brasil y el departamento de Traducciones
de las Sociedades Bíblicas Unidas.
La traducción fue presentada públicamente el pasado 19 de junio luego de
un extenso trabajo realizado durante más de cinco años por traductores
de las Sociedades Bíblicas Unidas el pastor gitano Juan Nicolich, su
hermano Jorge Nicolich y Carlos Hernández, chileno muy vinculado a esta
etnia.
Para Robert, un pastor de una iglesia de gitanos ubicada en España, «La
Biblia ha aportado mucho a familias sin estructura, nos ha educado y nos
ha dado valores éticos y morales, y también sociales. Mucha gente ha
aprendido a leer con la Biblia, y hemos enseñado a leer y escribir a
muchas personas que no sabían. El 80% de la población gitana es
analfabeta. Mi propia formación se la debo en principio al Evangelio.
Los evangelistas hemos aprendido a respetar a la gente y a ser
respetados. Después de 600 años todavía nos sentimos perseguidos, somos
todavía los gitanos en sentido peyorativo y se destaca esta condición en
cualquier noticia negativa.
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